EN TODAS LAS REGIONES PAÍSES Y SECTORES, LAS MUJERES ESTÁN PEOR REMUNERADAS QUE LOS HOMBRES

La brecha salarial entre hombres y mujeres es sintomática de muchos factores, incluida la discriminación. Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de tener empleos de mala calidad y de trabajar en situación de vulnerabilidad, entre otras cosas, percibiendo una remuneración escasa. Las mujeres que aprovechan la licencia de maternidad y parental y que se ausentan del trabajo un tiempo para cuidar de sus hijos pueden experimentar repercusiones negativas a largo plazo en sus carreras y su remuneración. Estas repercusiones negativas también pueden prolongarse hasta la jubilación: en comparación con los hombres, la cobertura de pensión de las mujeres, y la pensión propiamente dicha, son más bajas, debido a su nivel inferior de ingresos y a sus trayectorias profesionales intermitentes. La combinación de estos factores da lugar a que las mujeres sean más vulnerables a la pobreza que los hombres, incluso cuando se tienen en cuenta factores como los antecedentes, la educación y la experiencia.

En los últimos años se ha observado un fuerte incremento de las formas atípicas de empleo, como el empleo a tiempo parcial y el empleo temporal. Si bien las modalidades atípicas de empleo pueden brindar más oportunidades de empleo, también se asocian con una mayor inseguridad de los ingresos, unos ingresos más bajos y un potencial limitado para la mejora de las competencias y la progresión profesional. Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de encontrarse en modalidades atípicas de empleo, a menudo en contra de sus preferencias.

Los motores de la desigualdad social son complejos y, hasta ahora, los progresos hacia la solución del problema han sido graduales. Sin embargo, el reto no es insuperable. EPIC tiene una posición privilegiada para catalizar la acción encaminada a lograr la igualdad de remuneración, al aprovechar los conocimientos técnicos de las partes interesadas en todo el mundo, invirtiendo en soluciones de eficacia probada y promoviendo nuevos enfoques innovadores para cerrar la brecha salarial por motivo de género de aquí a 2030.